La neuralgia del nervio pudendo es un dolor neuropático crónico causado por irritación, compresión o lesión del nervio pudendo. Produce dolor en el periné, genitales, ano o recto, que típicamente empeora al estar sentado y mejora al ponerse de pie o al tumbarse.
Síntomas más frecuentes
Dolor quemante, punzante o sensación de descarga eléctrica.
Dolor en vulva, pene, escroto, periné o región anal.
Empeoramiento al sentarse.
Sensación de cuerpo extraño en el recto o la vagina.
Alteraciones urinarias o defecatorias sin otra causa evidente.
Dolor durante o después de las relaciones sexuales.
Diagnóstico
El diagnóstico es principalmente clínico, apoyándose en los CRITERIOS DE NANTES: DOLOR COINCIDENTE , EMPEORA AL ESTAR SENTADO, NO INERRUMPE EL SUEÑO, AUSENCIA DE DÉFICIT SENSITIVO, ALIVIO TRAS UN BLOQUEO ANETÉSICO)
Tratamiento
suele ser escalonado.
Medidas conservadoras
Evitar permanecer sentado durante períodos prolongados.
Cojines específicos con descarga perineal.
Fisioterapia especializada del suelo pélvico.
Tratamiento de contracturas musculares asociadas.
Tratamiento farmacológico
Se utilizan medicamentos para el dolor neuropático como:
ANTIEPILÉPTICOS GABAPENTINOIDES
Duloxetina.
Amitriptilina.
En algunos casos, tramadol o tapentadol.
TRATAMEINTO INTERVENCIONISTA:
Cuando el dolor persiste pese al tratamiento conservador, pueden emplearse técnicas guiadas por ecografía o fluoroscopia:
Bloqueo del nervio pudendo con anestésico local y corticoide.
Hidrodisección en casos seleccionados.
Radiofrecuencia pulsada del nervio pudendo, que modula la transmisión del dolor sin destruir el nervio. Es una de las técnicas con mejores resultados cuando existe alivio tras un bloqueo diagnóstico.
Infiltración de músculos del suelo pélvico si existe síndrome miofascial asociado.
Bloqueo del ganglio impar cuando el dolor se localiza predominantemente en el periné posterior o la región anal.
Neuromodulación
La descompresión quirúrgica del nervio pudendo se reserva para pacientes con evidencia de atrapamiento del nervio y fracaso del tratamiento conservador e intervencionista.
Pronóstico
Muchos pacientes mejoran con una combinación de fisioterapia, medicación y técnicas intervencionistas. La radiofrecuencia pulsada y la neuromodulación pueden proporcionar alivio prolongado en pacientes adecuadamente seleccionados, aunque el tratamiento suele requerir un enfoque multidisciplinar.
En una unidad especializada en dolor, el abordaje suele comenzar con un bloqueo diagnóstico del nervio pudendo. Si este produce un alivio significativo pero temporal, el paciente puede ser un buen candidato para radiofrecuencia pulsada, una técnica mínimamente invasiva que puede ofrecer un control del dolor durante varios meses.
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